martes, 21 de julio de 2009
lunes, 29 de junio de 2009
jueves, 4 de junio de 2009
Diálogos (I)
Un abuelo y un nieto, frete al mar en un mirador. El abuelo, en silla de ruedas, el nieto a su lado. Una tarde espléndida.
Abuelo – Todo está clamado.
Nieto - Demasiado calmado.
Abuelo – La luz es demasiado fuerte – guiñando los ojos -.
Nieto - ¿Quieres las gafas?
Abuelo – Bah, déjalo. Tampoco hay mucho que ver. Sólo esa estúpida y pútrida inmensidad.
PAUSA
Abuelo - ¿Sabes algo de tu madre?
Nietto – No
Abuelo – Demasiada mujer para alguien como tu padre. ¿Qué está haciendo ahora?
Nieto – Leyendo
Abuelo – Leer… Es lo único que puede hacer. ¿Cuánto hace que no escribe?
Nieto – Unos dos años
Abuelo – ¿Sabes si está detrás de algo?
Nieto – Enfermedad y seducción. Ha vuelto a su querido Mann.
Abuelo – ¡Menuda idiotez! Faustos, Venusianos, Diosnisíacos… Todos olvidados. Sólo conseguirá acabar como ellos. Es cuestión de tiempo.
PAUSA
Abuelo - ¿Sigues con la muchacha esa?
Nieto – No. Ahora estoy con otra
Abuelo - ¿Más o menos?
Nieto – Menos
Abuelo – Me alegro, aunque recuerda: Populus vult decipi, ergo decipiatur.
Nieto – Descuida
Abuelo – Me alegra ver que mi arrogancia perdurará durante otra generación
Nieto – Dios se deja conquistar por el humilde y rechaza la arrogancia del orgulloso…
Abuelo – Sí, ciertamente, su figura es contradictoria. De todos modos – tocando la mano del nieto - ¿Qué no lo es?
Suena el teléfono móvil del nieto. Charla y asiente – muy bien, ya vamos”.
Nieto – Era papá. Judith acaba de llegar. Me espera en casa.
Abuelo – Perfecto. Conozcamos a Judith. Empiezo a estar harto del incesante movimiento de esa masa asesina. No es casual que les sigan fascinando los destellos de algunos juegos pirotécnicos, sobre todo si terminan conformando florecitas – trazando con el dedo su silueta en una de sus piernas.
FI(G)N
domingo, 24 de mayo de 2009
Del teatro (I)
Evidentemente, la atención del público se verá alterada por una serie de elementos disuasorios que dificultarán la comprensión de la obra. ¿Falta o sobreabundancia de texto? ¿Cambios de ritmo bruscos? ¿Distonías? ¿Imágenes obscenas? No consiste en jugar con la percepción. De sobra es conocido que el teatro abarca múltiples realidades. Tampoco se centra en aplastar la conciencia del mártir - el autor no puede crear de la nada -.
El reto radica en hacer patente lo que denomino "representación esquicio-paranoica", que nada tiene que ver con corrientes o interpretaciones Xicológicas. El Arte por el arte (y viceversa),libre de Xicología y peralingüística.
Un ejemplo :
Varios personajes: - el deportista de éxito (tenista multiusos)
- el personal trainer
- una autoridad eclesiástica
- dos azafatas jóvenes y pechugonas (nada que ver con el pollo)
- el manager
- la jet - set
- el enemigo invisible e incansable que muta
Interactúan: el deportista de éxito golpea con su raqueta pelotas sin cesar que provienen de un enemigo invisible e incansable que muta.La autoridad eclesiástica lanza sus proverbios acerca de la nueva Buena Nueva. Las azafatas secan el sudor del deoprtista y recogen sus pelotas sin distraerlo, cosa que se logra gracias al personal trainer (que a su vez utilizará a las chicas para motivar a "su chico") El manager se codeará con la jet-set mientras establece contacto con su teléfono móvil. Disponer de un auricular le permite estar a varias conversaciones a la vez. Ningún negocio se pierde y una vez el personal trainer, las chicas, el manager, la jet - set no tienen sobre qué sostenerse, cambian al héroe, incapaz de golpear las bolas por puro agotamiento, por otro que tenía atado el manager. Desaparecen todos menos el manager, siendo reemplazados por los otros actores que representan el mismo personaje pero actualizado a las demandas del público .La autoridad eclesiástica cambia tarde y poco. Se queda con el pobre desamparado para arrancar sus órganos y mostrarlos al mundo en vitrinas.
miércoles, 1 de abril de 2009
Primero de Abril
Defendida, mutilada...
la vida.
Arrinconada, maltratada, pisoteada, encogida.
Sí, sí. La vida, la vida...
Hoy, día de la Victoria
las calles lloran;
están llenas de espantajos.
jueves, 1 de enero de 2009
Nunca aprendes
Quizá no fuera la hora idónea para reflexionar pero, cuando te encuentras rodeado de gente que se aferra a cualquier pretexto para evitar volarse la cabeza caes en la cuenta y descubres algo. Es en ese momento cuando respiras hondo, cierras los ojos, amoldas el cuerpo a cualquier superficie y te transformas en tu gesto de dolor. El asco no es lo más difícil de soportar; tampoco la angustia que esas caras generan; vulgares, amartilladas por la preocupación, las deudas, las esperanzas, los sueños… No es raro encontrar manos sujetando barras, o barras sosteniendo cuerpos. El metal que las conforma nos rodea y así, el círculo se cierra, aunque siempre queda un pequeño reducto donde poder cobijarse. Con los años percibes que éste forma parte, a su vez, del entorno. Entonces, quieres gritar pero estás cansado y lo único que puedes hacer es agachar la cabeza y comprobar cómo el desgaste en el calzado de las señoras se come el detalle de un tejido brillante de color rojo.
La siguiente estación liberará esto un poco. Podré ver cómo la roña se acomoda y conforma parte del mobiliario. El tiempo… Así mismo, el miedo, el sufrimiento, la muerte, el temor a lo desconocido, presentes allá donde vayas, pasan casi desapercibidos entre miles de imágenes. En el fondo, las grandes cuestiones no son sino representaciones y nosotros, idiotas que se encargan de interpretarlas.
¿Quién nos encomendó este cometido? ¿Por qué es tan necesario que se formulen preguntas? Ciertamente absurdo, cuantas más cuestiones debatas, más ricas y complejas se volverán. Esto puede tener sus ventajas pero son muy pocos los que consiguen acceder a ellas. La mayoría acepta, cree e intenta seguir viviendo. Mientras, los otros aprovechan su ingenuidad y premian su actitud cuando ésta se aproxima a lo que han querido denominar normalidad. Otro concepto más, sin duda, manipulable como los de libertad, democracia o dignidad. La ética… ¿cuece o enriquece? ¿Hay vida más allá de la vida? ¿Muerte más allá de la muerte?
Besugos, nécoras, algún merluzo. Zorras engalanadas, gorriones, perros, tortugas de mar; una bemba negra y una tarántula. ¿Quién ganará la batalla? Me apeo, evitando introducir el pie entre el coche y el andén. El mundo está plagado de animaluchos y algunos son peligrosos. Hay que tener cuidado con ellos.


